Campos de Corral Rubio (Corral Rubio). 31/01/2011

 
LAS AVES ESTEPARIAS

Son las que tienen adaptaciones al medio estepario o pseudoestepario, en Albacete las amplias zonas de cultivos cerealistas de secano del Campo de Montiel, La Mancha, Manchuela y Corredor de Almansa.

Los principales tipos de adaptaciones de las aves al medio estepario son los siguientes:

Adaptaciones morfológicas: Directamente relacionadas con el carácter terrestre de las especies esteparias. Por ejemplo: patas relativamente largas y fuertes, preparadas para desplazarse caminando, que es tan frecuente o más que el vuelo; también han perdido el dedo posterior, presentando los otros 3 anteriores con adaptaciones a la carrera o la marcha, con fuertes placas que los aíslan del calor. 

Alcaraván Común o Chorlito (Imagen: Wikipedia)

Coloración del plumaje: Predominan dos patrones, el primero con tonos pardos u ocres normalmente entremezclados en forma de motas alargadas, y el segundo con predominio de los colores negro y blanco. El primer patrón se explicaría por su función de confundir a las aves con el entorno en un medio carente de elementos donde esconderse de los depredadores que localizan a sus presas con la vista. El sentido del segundo patrón de coloración ha sido motivo de controversia, aunque se piensa que tendrían relación con los contrastes de sol y sombra que se producen en estos medios.

 Terrera Común

Collalba Rubia
  
Adaptaciones reproductivas: En el medio estepario los ciclos anuales se encuentran influenciados por el régimen de precipitaciones; el período reproductor se ajusta haciendo coincidir el nacimiento de los pollos con las mayores disponibilidades de alimento.

Adaptaciones de comportamiento: Por ejemplo las ligadas a la actividad diaria y la alimentación, entre las que pueden citarse el carácter nomádico de muchas especies, las adaptaciones destinadas a la búsqueda del agua, la preponderancia de dietas granívoras en invierno (insectívora en verano), etc. 
 

LA ORUGA 

Aunque puede inducir a error, este nombre se refiere a una planta muy común en los campos y barbechos manchegos. La oruga (Eruca vesicaria) es una crucífera de grandes hojas profundamente lobuladas, con un marcado nervio central blanco. Las flores, blanquecinas, se reconocen por sus pétalos surcados de nerviaciones violáceas. Al estrujar las hojas, éstas desprenden un intenso y característico olor, propio de esta especie y fácilmente reconocible. En los pueblos de Albacete que miran hacia Levante, esta planta se emplea como verdura silvestre en primavera para preparar “gazpachos viudos”, así llamados cuando no hay ingredientes consistentes para su elaboración, empleándose entonces esta verdura por su intenso sabor. Es el ancestro silvestre de la conocida “rúcula”, verdura cultivada, muy popular en Italia como ingrediente de ensaladas y otras recetas (TEXTO: JOSÉ FAJARDO).


Oruga (Imagen: Wikimedia)

Rúcula  (Imagen: Wikimedia)